El hombre que podrÃa haber convertido a Bill Gates en un completo desconocido.
A casi nadie le dice ya nada el nombre de Gary Kildall. Es normal. La historia es asà con quienes pierden: inmisericorde y olvidadiza. Y, sin embargo, Gary fue un tipo brillante que tuvo en sus manos la mejor oportunidad que probablemente nadie haya tenido para convertir a Bill Gates en un absoluto desconocido. – Disculpe ¿Cómo dice? ¿Bill qué? Sin embargo, Gary, el mismo tipo que con su genialidad hizo posible la industria de los ordenadores personales, dejó que esa opción se le escurriera como agua entre los dedos, al rechazar un contrato con IBM que lo hubiera cambiado todo. Catorce años después, morÃa como consecuencia de un altercado en un bar, insuficientemente aclarado.